jueves, 29 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
viernes, 2 de octubre de 2009
don't carry the world upon your shoulders
paul mc cartney sings with his nerdy voice from my iTunes. it's almost 3 AM and i don't have a reason to wake up early tomorrow. not tomorrow, not any day. at least by now. i think the lack of things to do carries oneself in a sort of hyper-conscience about the little responsabilities you have. cooking could make your day, and is impossible not to notice how quick is the act of eating your responsability. the kitchen remains full of dirty dishes and it's like "hey, there goes another responsability for the evening" and it feels big, bigger than life.
we need spaces to fill. we are programated for that. that's why so many people love Microsoft Excel. my issue is not that pathological. i have mental firewalls that protect me. when they seems not to work as well as usual, it scares me to death.
if someday someone makes a movie about me, i hope jack nicholson will be alive to play me.
i remember a night at LA. not the californian LA, the chilean LA. a place where everything could happen. a lovely redneck place where i have one brother and one sister -not siblings among them- a former university classmate who recently becomes a mother, and a friend who rings my cellphone one or two times during the day, just as a way to remind each other. whatever. that night, at my sister's country house, i had insomnia and i was looking by the window to the endless field that made me feel miserably small, isolated and exiliated from 21th century. my brother-in-law looked at me and asked me: "what are you looking for?". i felt his question was so stupid because that was his house, and he perfectly knew there was nothing around it. i answered "nothing, i just can't sleep", and he seemed to be satisfied with it. i remember to have felt the vacuum in so many levels: the place, the act, the conversation, the relationship, that i think i had a little panic attack, repressed by a Simpsons episode on TV.
chilean south is so big, and i'm so small.
ok, my sleeping pill is right here, waiting to serve me. one pill makes you longer, and you know what follows next.
we need spaces to fill. we are programated for that. that's why so many people love Microsoft Excel. my issue is not that pathological. i have mental firewalls that protect me. when they seems not to work as well as usual, it scares me to death.
if someday someone makes a movie about me, i hope jack nicholson will be alive to play me.
i remember a night at LA. not the californian LA, the chilean LA. a place where everything could happen. a lovely redneck place where i have one brother and one sister -not siblings among them- a former university classmate who recently becomes a mother, and a friend who rings my cellphone one or two times during the day, just as a way to remind each other. whatever. that night, at my sister's country house, i had insomnia and i was looking by the window to the endless field that made me feel miserably small, isolated and exiliated from 21th century. my brother-in-law looked at me and asked me: "what are you looking for?". i felt his question was so stupid because that was his house, and he perfectly knew there was nothing around it. i answered "nothing, i just can't sleep", and he seemed to be satisfied with it. i remember to have felt the vacuum in so many levels: the place, the act, the conversation, the relationship, that i think i had a little panic attack, repressed by a Simpsons episode on TV.
chilean south is so big, and i'm so small.
ok, my sleeping pill is right here, waiting to serve me. one pill makes you longer, and you know what follows next.
sábado, 1 de agosto de 2009
conversaciones reales
INT. LIBRERIA DE UN MALL DE PROVINCIA. DIA.
mina 1: Es que me dan miedo los libros. Te juro, me dan demasiado miedo.
mina 2: ¿por qué?
mina 1: No sé, son tan... gruesos.
mina 1: Es que me dan miedo los libros. Te juro, me dan demasiado miedo.
mina 2: ¿por qué?
mina 1: No sé, son tan... gruesos.
domingo, 5 de julio de 2009
la letra chica
Escribo, sin apretar save, en un computador que puede cortarse en cualquier momento a causa de un adaptador de corriente made in China que no está a la altura de las circunstancias. Podría -quizás, debería- escribir más seguido, aunque sean random thoughts en TextEdit cuya publicación en un blog sea equivalente a salir a la calle en zunga, pero la paja y el escaso talento de mi mente para discriminar lo pasajero y conservar lo demás prevalecen. Mientras veo una serie o voy en micro camino hacia ninguna parte, aparecen buenas ideas, grandes pensamientos y bien armados fragmentos de la novela que nunca escribiré. No anoto nada de eso y al segundo se pierden, como un globo de diálogo de comic pinchado con una aguja. Mil veces he tratado snobmente de comprarme una libretita o un moleskine que me saque de esos apuros, pero luego recuerdo lo mucho que me desagrada ser un proto-ekeko cuando camino. Ya la parka, las llaves, el iPod y el celular son demasiado implemento para salir a enfrentar el mundo real. Me gusta la frescura y es por eso que no hay nada como el verano: no necesitas nada más que una polera, un short y una actitud de comercial de helado para estar en cualquier lugar. Despiertas, saltas sacudiéndote las sábanas cual comercial de yoghurt y listo: mundo con 25 grados, qué diablos tienes para ofrecerme hoy.
Estoy pensando en largarme. Estoy pensando que llevo cuatro años escribiendo y diciendo que estoy pensando en largarme. Estoy pensando que esto podría haber sido redactado por un Divino Anticristo pre-Hiroshima. Estoy pensando que hace un rato le dije a un amigo que el peor enemigo -casi- siempre es uno mismo. Haría planes de largo plazo si pudiera confiar en mí. Si pudieran, todo el mundo sería una carta Gantt ambulante de su propia existencia. Algunos creen lograrlo y ahí están. Otros queremos equivocarnos en el camino, y ahí estamos. La lógica del crédito es sabia y perversa porque le da un candy anticipado a gente incapaz de asumir de qué lado está. La combinación perfecta para la vida sería poder hacer planes y nunca endeudarse. Yo odio endeudarme porque tengo una relación un poco histérica con el dinero. Por lo demás, nunca en 27 años de vida había estado tan pobre como este año. Nunca trabajé en un McDonalds para pagarme la universidad ni junté plata para mis vacaciones soñadas moneda por moneda. No tuve la necesidad ni la valentía. Y ahora envidio a esa pendejada que puede vivir tranquilamente de su sueldo de mesero y darse lujos con las generosas propinas de algún turista derrochador. Porque tienen la edad suficiente (¿no se suponía que "la edad suficiente" siempre era una mayor a la tuya?), porque nadie espera demasiado de ellos y porque llegarán mejor preparados a la adultez. Porque "la crisis", "el título que te dijeron que sacaras", "las comodidades burguesas", "los cambios de ánimo" o "la gente" son issues que resbalan ante la -presunta, no comprobada- felicidad cotidiana de lo pequeño, lo fugaz y lo carente de proyección. Los lujos no siempre son algo que está por encima de lo que puedes obtener. Tal vez lo que pensabas que estaba abajo, en realidad está arriba. Y viceversa.
Estoy pensando en largarme. Estoy pensando que llevo cuatro años escribiendo y diciendo que estoy pensando en largarme. Estoy pensando que esto podría haber sido redactado por un Divino Anticristo pre-Hiroshima. Estoy pensando que hace un rato le dije a un amigo que el peor enemigo -casi- siempre es uno mismo. Haría planes de largo plazo si pudiera confiar en mí. Si pudieran, todo el mundo sería una carta Gantt ambulante de su propia existencia. Algunos creen lograrlo y ahí están. Otros queremos equivocarnos en el camino, y ahí estamos. La lógica del crédito es sabia y perversa porque le da un candy anticipado a gente incapaz de asumir de qué lado está. La combinación perfecta para la vida sería poder hacer planes y nunca endeudarse. Yo odio endeudarme porque tengo una relación un poco histérica con el dinero. Por lo demás, nunca en 27 años de vida había estado tan pobre como este año. Nunca trabajé en un McDonalds para pagarme la universidad ni junté plata para mis vacaciones soñadas moneda por moneda. No tuve la necesidad ni la valentía. Y ahora envidio a esa pendejada que puede vivir tranquilamente de su sueldo de mesero y darse lujos con las generosas propinas de algún turista derrochador. Porque tienen la edad suficiente (¿no se suponía que "la edad suficiente" siempre era una mayor a la tuya?), porque nadie espera demasiado de ellos y porque llegarán mejor preparados a la adultez. Porque "la crisis", "el título que te dijeron que sacaras", "las comodidades burguesas", "los cambios de ánimo" o "la gente" son issues que resbalan ante la -presunta, no comprobada- felicidad cotidiana de lo pequeño, lo fugaz y lo carente de proyección. Los lujos no siempre son algo que está por encima de lo que puedes obtener. Tal vez lo que pensabas que estaba abajo, en realidad está arriba. Y viceversa.
domingo, 28 de junio de 2009
and a miracle has happened tonight
Mi homenaje. Mi canción favorita de MJ, no sólo por los tramposos recuerdos de infancia, sino porque -ahora vengo a cachar- es un statement del propio MJ. Una canción-blog diez años antes que se inventaran los blogs. Y qué tanta hueá si eres negro o blanco, si pareces bozal o si te crees Peter Pan. Excesivo como era él. Pero lo suficientemente pop como para no necesitar inmolarse. Mientras los grunges lloraban su desgracia de que la leñadora les quedaba grande, la gente normal bailaba algo que se la jugaba mucho más.
domingo, 17 de mayo de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
verde como los pitufos
Hoy vi a un tipo haciendo abdominales en el bandejón de Avenida Alemania y me dije: la vida en Temuco no puede ser tan mala. Pensamiento que desapareció al nanosegundo tras descubrir que pisé caca (not joking). Como sea. Estoy bastante amarrado y, si no fuera porque el cable e internet son mi equivalente a la ventana de la vieja copuchenta de pobla, pensaría que la Peni no es muy distinto a esto. De hecho, lo pensé durante los días en que "somos los que tienen VTR" me quitó el carnet por no pago. El perspicaz lector imaginario de este blog ya lo notó: esto es un fojas cero a 2005. El futuro siempre es el día después de pasado mañana, los calendarios son una trampa y a lo mejor Former Temucan Rick Astley tiene razón con lo de que el tiempo no existe.
Mientras, malgasto el tiempo en películas The Film Zone con títulos tan mal traducidos como "El asesino solitario". Traducir títulos de películas al español podría ser un gran trabajo. Como ese personaje de Liniers que es como un académico farsante y autocomplaciente y todos le aplauden sus patrañas porque las dijo con tono grave y modulado, porque las cosas no pesan si uno no las dice teatralmente. Cuando chico quería ser escritor de carátulas de películas, en el tiempo en que pisar Blockbuster era como pisar la Embajada del Mundo Desarrollado. A la edad adecuada apareció ese personaje que hizo Vecchiolla en Fuera de Control que era como suicida y no conseguía a la chica y sólo sufría viendo películas y se vestía de negro como buen noventero triste. Fue la última señal divina antes de salir del colegio al supposed-to-be mundo real. Pero cuando uno tiene 17 no es experto en seguir las señales divinas.
BTW, es impresionante que hayan pasado 10 años desde todo eso. ¿Dónde estuve todos estos 10 años? Es el equivalente a escala de quedarse dormido de ebrio y despertar a las seis de la tarde del día siguiente transpirado, con la tele apagada y las botellas vacías desparramadas por ahí. ¿Qué hice en estos 10 años? ¿No di mucho jugo, no? Mientras me esfuerzo por recordarlo, salgo a vagar por esta ciudad que me expulsa y me trae de vuelta como un frisbee satánico, esta ciudad que cada vez me parece más pequeña, tan pequeña que cualquier día llega a ser invisible. Veo el estacionamiento del casino plagado de decenas de enormes 4x4 que te hacen pensar que la famosa crisis es un invento de Francisco Javier Cuadra para distraerte de alguna cosa. Veo a la gente feliz comiendo basura en el Portal, a los universitarios esperanzados y me dan risa mezclada con envidia mezclada con pena, a los otros universitarios protestando por cualquier cosa porque ahora le dan crédito y becas a todo el mundo, la plaza de armas protegida de sí misma, el barrio Estación como una chapita indieshúper sobre una polera Polo. Podría vivir acá el resto de mi vida, pero el resto de mi vida no debería ser ahora. O claro, podría subrayar el verbo "vivir".
Divagación strikes again!
Mientras, malgasto el tiempo en películas The Film Zone con títulos tan mal traducidos como "El asesino solitario". Traducir títulos de películas al español podría ser un gran trabajo. Como ese personaje de Liniers que es como un académico farsante y autocomplaciente y todos le aplauden sus patrañas porque las dijo con tono grave y modulado, porque las cosas no pesan si uno no las dice teatralmente. Cuando chico quería ser escritor de carátulas de películas, en el tiempo en que pisar Blockbuster era como pisar la Embajada del Mundo Desarrollado. A la edad adecuada apareció ese personaje que hizo Vecchiolla en Fuera de Control que era como suicida y no conseguía a la chica y sólo sufría viendo películas y se vestía de negro como buen noventero triste. Fue la última señal divina antes de salir del colegio al supposed-to-be mundo real. Pero cuando uno tiene 17 no es experto en seguir las señales divinas.
BTW, es impresionante que hayan pasado 10 años desde todo eso. ¿Dónde estuve todos estos 10 años? Es el equivalente a escala de quedarse dormido de ebrio y despertar a las seis de la tarde del día siguiente transpirado, con la tele apagada y las botellas vacías desparramadas por ahí. ¿Qué hice en estos 10 años? ¿No di mucho jugo, no? Mientras me esfuerzo por recordarlo, salgo a vagar por esta ciudad que me expulsa y me trae de vuelta como un frisbee satánico, esta ciudad que cada vez me parece más pequeña, tan pequeña que cualquier día llega a ser invisible. Veo el estacionamiento del casino plagado de decenas de enormes 4x4 que te hacen pensar que la famosa crisis es un invento de Francisco Javier Cuadra para distraerte de alguna cosa. Veo a la gente feliz comiendo basura en el Portal, a los universitarios esperanzados y me dan risa mezclada con envidia mezclada con pena, a los otros universitarios protestando por cualquier cosa porque ahora le dan crédito y becas a todo el mundo, la plaza de armas protegida de sí misma, el barrio Estación como una chapita indieshúper sobre una polera Polo. Podría vivir acá el resto de mi vida, pero el resto de mi vida no debería ser ahora. O claro, podría subrayar el verbo "vivir".
Divagación strikes again!
sábado, 18 de abril de 2009
cosas que (no) conviene pensar
1. Que 14 meses de cesantía técnica te convierten en el Don Ramón del periodismo.
2. Que es difícil ser proactivo sin plata.
3. Que la pobreza y el snobismo techie no pueden ser buenos amigos.
4. Que, pese a eso, un adaptador de corriente marca Toshimoshi es tan bueno -y casi tan lindo- como un Apple original.
5. Que es fome que el 90% de la gente no sepa apreciar esas sutilezas.
6. Que los puntos 4 y 5 son como la lápida del snobismo techie.
7. Que caminar dos horas diarias hace bien y baja la guata considerablemente.
8. Que tomar Coca Cola después de las 12 de la noche se relaciona directamente con los trastornos de sueño.
9. ¿Qué es esto? ¿Un post de autoayuda?
2. Que es difícil ser proactivo sin plata.
3. Que la pobreza y el snobismo techie no pueden ser buenos amigos.
4. Que, pese a eso, un adaptador de corriente marca Toshimoshi es tan bueno -y casi tan lindo- como un Apple original.
5. Que es fome que el 90% de la gente no sepa apreciar esas sutilezas.
6. Que los puntos 4 y 5 son como la lápida del snobismo techie.
7. Que caminar dos horas diarias hace bien y baja la guata considerablemente.
8. Que tomar Coca Cola después de las 12 de la noche se relaciona directamente con los trastornos de sueño.
9. ¿Qué es esto? ¿Un post de autoayuda?
jueves, 26 de febrero de 2009
luchadores que no luchan

De repente hay películas que estaban esperando llegar a tu vida, y nada, uno se tiene que dejar perturbar. Grande The Wrestler, aunque su inicio sea lento y poco tolerable para los no acostumbrados al nuevo cine engrupido-introspectivo-silencioso-cámaraenmano-sinanécdotas. Me sobrepuse a eso y a los 45 minutos comprendí que estaba al frente de la segunda mejor película del verano tras Benjamin Button, maravilla a la que no le dedico post porque me quedaría grande.
Grande Aronofsky, que se le acabó el trial de Final Cut y ahora hace planos secuencia dignos de un stalker tecnológicamente bien equipado, con esa narrativa densa más cercana a Tony Manero que a Requiem por un sueño, y no por eso dejó de ser el drogadicto antidrogas que lograba la persuasión que los publicistas del Conace matarían por lograr. De hecho, sigue hablando de lo mismo: la lucha entre la vida modelo que todos quieren y muchos logran sin saber de lo que se están perdiendo, versus la necesidad adicta, enferma y autodestructiva de irte por el camino oscuro de la satisfacción momentánea pero más honesta que la casita en los suburbios, el poodle y la televisión abierta. Entre seguir el diseño responsable y mentirse a uno mismo, y hacerle caso a tus instintos, pasarlo bien y de paso hacerte daño, a corto y largo plazo.
Un luchador que no puede luchar porque tiene 50 años y un bypass, una vieja que no puede volver a ser joven y ponerse su puto vestido rojo, un post-adolescente que intenta hacer lo mismo que quería a los 18. Todos, lo mismo. La droga como vía de escape angustiosa ante la no-resignación. La droga como cualquier cosa, no sólo un químico prohibido por los guardianes de la vida modelo: la tele, el copete malo, la internet lifeless, la pornografía, la Coca Cola, la imaginación, los pensamientos positivos infundados. Todos podemos acceder a la droga sin necesidad de un dealer turbio y mal aspectado. Uno no es drogadicto cuando consume droga: se es drogadicto antes. ¿Y cómo se sale? Autoengañándose.
Mickey Rourke es un grande en todo sentido y uno presiente, con una mezcla de pánico y entusiasmo, que terminará como su personaje. Acabado y viviendo de las nostalgias de una gloria pasada que ni siquiera lo fue tanto. Solo, con relaciones humanas destruidas y el único consuelo de alguna vez haberla llevado con cuática en un microuniverso para mediocres. El planeta es un gran y redondo no country for old men, y quizás sea mejor idea desaparecer antes y dejar un cadáver saludable. O mentirse con elegancia, asegurando que no importa perderse todo lo que esté pasando allá afuera, porque tienes tu iglú y no puedes ser tan malagradecido de eso, mientras hay otros cortándose con gillettes con tal de no perder lo poco y nada que les queda.
martes, 24 de febrero de 2009
like a roboc

Me pongo en modo robot porque los robots no desean nada, y en estos momentos me conviene más no desear nada. Porque como dijo el filósofo francoprusiano, cuando no deseas nada no te decepcionas nunca. Ni te alteras, ni te pones ansioso, ni sientes esa puta melancolía de lo que nunca ocurrió.
Y me pongo a ver el Festival de Viña cuando tengo 80 canales en el cable y casi todas las nominadas al Oscar recién torrenteadas y aún sin ver. Porque me acuerdo de cuando era chico y la hueá era un evento y había Coca Cola en la época en que sólo se compraba Coca Cola para las ocasiones especiales, y era la oportunidad de quedarse despierto hasta tarde y sentirse conectado con el mundo real donde había luces y ruido y que quedaba lejos, muy lejos. Y cuando se terminaba uno sentía un vacío sólo equiparable a dejar la playa con el sol naranjo de las ocho de la noche para volverse a la fome ciudad.
Ahí ser robot ni siquiera era una opción. Porque desear es un tema de grandes. Desconfío de la gente que recuerda con demasiado cariño el candor de su niñez: es gente que no quiere desear y arriesgarse a quemarse en el camino. Permiso, va a empezar KC and the sunshine band.
jueves, 19 de febrero de 2009
viernes, 30 de enero de 2009
wishlist
1. Conseguir un trabajo (no importa si no es tan) soñado.
2. Vivir solo pero acompañado.
2.1. Tener una novia que sea como ale_osa y hacerle tallarines.
3. Tener isapre y hacerme exámenes de hartas hueás, de puro woodyallen que soy.
3.1. Sacarme el diente feo que me pincha la lengua cuando estoy ansioso.
4. Comprarme una bicicleta.
4.1. Irme y volverme de la pega en bicicleta. No usar micros a menos que sea estrictamente necesario.
5. Inscribirme en un gimnasio y eliminar mi guata de niño somalí adicto a la cerveza y la Coca Cola.
6. Cortarme el pelo.
7. Aprender a manejar mi adicción a internet. No necesariamente superarla.
8. Ir al casino y ganar alguna puta vez.
9. Ser metódico para escribir, sólo para no perder la práctica.
9.1. Tener un blog mejor que éste, que se trate de algo y que no sea ombliguista.
10. Ver más tele. (sic)
10.1. Leer más.
10.2. Ir más al cine.
11. Entender el inglés de los hiphoperos.
12. Conocer Buenos Aires, Tijuana, Miami, Amsterdam y Chiloé.
12.1. Ir a la playa este verano.
13. No pensar en que me voy a morir y nada va a haber valido la pena.
2. Vivir solo pero acompañado.
2.1. Tener una novia que sea como ale_osa y hacerle tallarines.
3. Tener isapre y hacerme exámenes de hartas hueás, de puro woodyallen que soy.
3.1. Sacarme el diente feo que me pincha la lengua cuando estoy ansioso.
4. Comprarme una bicicleta.
4.1. Irme y volverme de la pega en bicicleta. No usar micros a menos que sea estrictamente necesario.
5. Inscribirme en un gimnasio y eliminar mi guata de niño somalí adicto a la cerveza y la Coca Cola.
6. Cortarme el pelo.
7. Aprender a manejar mi adicción a internet. No necesariamente superarla.
8. Ir al casino y ganar alguna puta vez.
9. Ser metódico para escribir, sólo para no perder la práctica.
9.1. Tener un blog mejor que éste, que se trate de algo y que no sea ombliguista.
10. Ver más tele. (sic)
10.1. Leer más.
10.2. Ir más al cine.
11. Entender el inglés de los hiphoperos.
12. Conocer Buenos Aires, Tijuana, Miami, Amsterdam y Chiloé.
12.1. Ir a la playa este verano.
13. No pensar en que me voy a morir y nada va a haber valido la pena.
sábado, 24 de enero de 2009
sábado, 20 de diciembre de 2008
zapallito
anoche soñé que tenía un hijo. o sea, no era mi hijo: era un niño de unos tres o cuatro años que me encontraba en la calle y se le habían perdido los papás (o lo habían abandonado, quién sabe) así que yo decidía ayudarlo a buscarlos. y era rubio el pendejo. pero yo tenía claro que era mi hijo, de la misma manera que otras veces sueñas que estás con obama en la casa blanca y tienes claro que él es tu papá. nos acercábamos a un paradero de micro donde habían tres hombres con pinta de homeless. les pregunté a los tres si eran el papá del mocoso, y los tres respondían que no. así que empecé a caminar con mi hijo que no engendré por una calle que creo que era irarrázaval, y conversábamos de cosas. el cabro pateaba papeles amuñados del suelo y me sentía orgulloso de su habilidad y ya lo imaginaba siendo el futbolista que yo nunca fui. "pero si este hijo no es mío, ¿y si me termino encariñando con él? ¿y después lo tengo que devolver? ¿por qué estoy sintiendo un instinto paternal que jamás había sentido?". me asusto y le empiezo a preguntar por sus papás. "¿pero no te acuerdas quiénes son, dónde viven?". "ah, sí, vivimos al frente del Zapallito", me dice. que se supone que era algo así como un restaurante. decido partir con él hasta el Zapallito y ver qué pasa. llegamos a una calle como de china town. frente al zapallito había una casa con unas letras gigantes pegadas que decían "casa de (nombre de un amigo con el que no hablo hace meses)". entramos. un comedor lleno de gente con pinta de inmigrantes, sentados alrededor de mesas con manteles rojos con cuadritos, ven tele en un televisor enano. no nos miran. me acerco a la única mujer que se ve amigable y le pregunto si conoce a los papás de mi hijo. "aquí nadie tiene hijos chicos -me responde-. somos veinte y vivimos todos hacinados". por la ventana se ve una gigante Z de neón de zapallito, que brilla un segundo y se corta cuatro, como motel rasca. mi cabro chico me empieza a tironear el pantalón y me queda claro que el encariñamiento es mutuo y hay que detenerlo antes que sea aún más demasiado tarde. "vamos". nos vamos y entramos a la casa del lado, que es como la cabeza de john malkovich. subimos miles de escaleras enanas hasta llegar a un tercer piso donde vive una mujer que grita por su hijo. ahí también está mi hermana, que me dice: "ella es chef, y va a cocinar a tu hijo". ahí desperté y parece que por primera vez en 26 años tuve ganas en serio de tener un hijo.
jueves, 18 de diciembre de 2008
blá
1. what's the deal con el revival de los árboles de pascua naturales? la última vez que hubo uno en mi casa debió ser como en 1992. cuando compraron el falso, fue como comprar el primer computador: llegó el progreso, bienvenidos al futuro. a mí me encanta sacar cada año mi árbol falso de su caja e ir abriendo las ramas una por una. creo que es una metáfora sexual evidente. de hecho, no era malo talar arbolitos?
2. en todo caso, este año no hay árbol en mi casa. no pasaremos la navidad acá, mi madre no está muy entusiasmada con nada y yo nunca tan de iniciativa. tampoco le regalaré nada a nadie. y espero que nadie lo haga conmigo: qué paja fingir cara de que me gustó el regalo.
3. me intoxiqué con un completo de la esso y pasé casi 48 horas sin dormir y sin poder tragar algo que no fuera aguita de manzanilla. quizás mi sistema digestivo me pasó la cuenta por el alcohol. o quizás soy psicosomático. ¿psicosomáticos eran los que creen tener toda enfermedad de la que oyen, o los que se crean enfermedades de puro woodyallens que son?
4. me mandaron un link de televisión online, encontré otro donde están todas las temporadas de Los Simpson en español, y me dieron uno de Televisa online (sí, eso dije), y nada, creo que se me acabó la vida. es definitivo: la tele ha muerto. no necesito someterme a la dictadura de los horarios, por mucho que me gusten los ritos del tipo sentarme a ver los simpson todos los días a las 7 coca cola y pan con palta en mano.
2. en todo caso, este año no hay árbol en mi casa. no pasaremos la navidad acá, mi madre no está muy entusiasmada con nada y yo nunca tan de iniciativa. tampoco le regalaré nada a nadie. y espero que nadie lo haga conmigo: qué paja fingir cara de que me gustó el regalo.
3. me intoxiqué con un completo de la esso y pasé casi 48 horas sin dormir y sin poder tragar algo que no fuera aguita de manzanilla. quizás mi sistema digestivo me pasó la cuenta por el alcohol. o quizás soy psicosomático. ¿psicosomáticos eran los que creen tener toda enfermedad de la que oyen, o los que se crean enfermedades de puro woodyallens que son?
4. me mandaron un link de televisión online, encontré otro donde están todas las temporadas de Los Simpson en español, y me dieron uno de Televisa online (sí, eso dije), y nada, creo que se me acabó la vida. es definitivo: la tele ha muerto. no necesito someterme a la dictadura de los horarios, por mucho que me gusten los ritos del tipo sentarme a ver los simpson todos los días a las 7 coca cola y pan con palta en mano.
sábado, 6 de diciembre de 2008
yo nací de ochenta
estoy en medio del cumpleaños número 38 de mi hermana. muchos congéneres suyos bebiendo nuevas combinaciones semialcohólicas de sour capel mientras los pendejos se mojan con la manguera porque amaneció nublado y a mi cuñado le pareció poco prudente llenar la piscina. las mujeres hablan de sus maridos y las gracias escolares de los hijos, los hombres hablan de la pega. una chica, madre adolescente que siempre diviso en el portal con su pololo y su guagua, le muestra un catálogo de productos naturales a mi madre. yo bebo mi lata de stella artois y no hablo mucho. alerta, alguien podría pensar que soy un emo desfasado en el tiempo y mi polera de rayas horizontales negras y blancas no ayuda mucho a mi imagen corporativa.
miro a mi madre: cada vez se parece más a mi abuela. se lo digo. su rostro se pone más huesudo y su l'oreal número 63 es cada vez más difícil de hacer pasar por natural. mi madre quiere jubilarse hace tiempo, pero la ley bachelet, la del bono por hijo que entra en vigencia el próximo año, la hace esperar. bueno, y también la mísera jubilación de profesora y la crisis que le hizo perder 100 lucas en su fondo de AFP. mi hermana comenta algo de su bono de término de conflicto. acto seguido, alguien putea a velasco. me dan ganas de defenderlo pero no tengo ningún argumento que no se contradiga con "estoy tomando gratis gracias a un bono de funcionario público". el único bono que he recibido en mi vida fueron dos cajas enormes llenas de enlatados, porotos, tallarines y chocolates con almendras que se derritieron con el calor santiaguino apenas los abrí. cuántos bonos y aguinaldos me quedarán por recibir? los hitos más importantes de mi calendario tendrán relación con ellos?
nunca pensé que la gente ganara bonos. toma tu sueldo y quédate callado, pensaba. si yo fuera empresario no le daría bonos a nadie. ni mucho menos tendría la ordinariez de regalar canastas familiares. preferiría pagarles mejor y ver si así llegan más contentos a trabajar en la mañana. nada de bonus track de felicidad para navidad y el 18, y el resto del año chúpalo con una sonrisa. pero ocurre que uno necesita ritos. ordenar su bipolaridad. dejar la rutina y la funcionalidad en un casillero, y el jarcorismo y el acceso al exceso en otra. para eso existen los fines de semana, la navidad y el año nuevo, las fiestas patrias, halloween. desahógate, pon a prueba tu hígado, ten sexo sin protección, muere ahogado en tu propio vómito y el lunes a las 8 vuelves a trabajar.
eso, mientras puedas. después, finánciaselo a tus hijos mientras disfrutas tu asado de cordero. si no tienes hijos, apura tu muerte: ni un gérmen tuyo quedará en este planeta.
qué ganas de ser viejo luego y ahorrarse todo esto.
me gusta ser viejo. quiero ser viejo. me gusta encontrarme canas arriba de la oreja. en algún universo podrían llegar a darme un toque respetable. ser viejo es ser más sabio, menos hiperventilado y para qué querer postergar el desenlace inevitable. miras a un pendejo de 8 años, que grita cada vez que el agua helada de la manguera lo alcanza, con el mismo gusto, la misma envidia y el mismo pánico que a una hoja en blanco o una torta de cumpleaños sin cortar que no es tuya. tú ya te jugaste el primer tercio (quizás más, quizás menos, seguramente quizás menos), él puede cagarlas y todos lo cuidan y nació con internet y si derrama un vaso de fanta sobre la pierna de alguien todos se ríen. en 1987 te habrían retado, seguro. ahí tenías 80 años mentales, escuchabas beethoven botado en el suelo de tu casa villarricense y la gente te creía inteligente porque te sabías de memoria autores de libros, como si la vida fuera una versión truman show del sábados gigantes ochentero. ahí eras viejo, ahora eres hombre, seguro morirás siendo niño: todo a la inversa de lo normal.
si apretar rewind no es una opción ni física ni moral, por qué no aplicar fast forward, que hasta como palabra suena infinitamente más cool? por qué no adelantar la llegada a la vejez, que si la lógica se cumple, sería una regresión infantil a la inversa? quizás ése sea el significado de la palabra "madurar": asumir que el momento del peak universal da lo mismo y que lo único que importa es el big crunch.
porque todo es a la inversa. siempre que estoy de vago me parece que el tiempo transcurre lento y que, si me meto en cosas que no me interesan, comenzará a pasar demasiado rápido como para darme cuenta de algo y, pum, de pronto los 80 y una vida desperdiciada. pero manteniéndome ocupado, extrañamente, el tiempo pasa mucho más lento. y ahí hago un inventario del tiempo ocioso y la conclusión es inevitable: "qué estuve haciendo todos esos meses? cómo pasaron tan rápido?".
si el ideal, por definición, siempre está más allá del presente, entonces la vejez es el estado ideal. qué equivocados están todos esos pokemones. sea viejo ahora!
miro a mi madre: cada vez se parece más a mi abuela. se lo digo. su rostro se pone más huesudo y su l'oreal número 63 es cada vez más difícil de hacer pasar por natural. mi madre quiere jubilarse hace tiempo, pero la ley bachelet, la del bono por hijo que entra en vigencia el próximo año, la hace esperar. bueno, y también la mísera jubilación de profesora y la crisis que le hizo perder 100 lucas en su fondo de AFP. mi hermana comenta algo de su bono de término de conflicto. acto seguido, alguien putea a velasco. me dan ganas de defenderlo pero no tengo ningún argumento que no se contradiga con "estoy tomando gratis gracias a un bono de funcionario público". el único bono que he recibido en mi vida fueron dos cajas enormes llenas de enlatados, porotos, tallarines y chocolates con almendras que se derritieron con el calor santiaguino apenas los abrí. cuántos bonos y aguinaldos me quedarán por recibir? los hitos más importantes de mi calendario tendrán relación con ellos?
nunca pensé que la gente ganara bonos. toma tu sueldo y quédate callado, pensaba. si yo fuera empresario no le daría bonos a nadie. ni mucho menos tendría la ordinariez de regalar canastas familiares. preferiría pagarles mejor y ver si así llegan más contentos a trabajar en la mañana. nada de bonus track de felicidad para navidad y el 18, y el resto del año chúpalo con una sonrisa. pero ocurre que uno necesita ritos. ordenar su bipolaridad. dejar la rutina y la funcionalidad en un casillero, y el jarcorismo y el acceso al exceso en otra. para eso existen los fines de semana, la navidad y el año nuevo, las fiestas patrias, halloween. desahógate, pon a prueba tu hígado, ten sexo sin protección, muere ahogado en tu propio vómito y el lunes a las 8 vuelves a trabajar.
eso, mientras puedas. después, finánciaselo a tus hijos mientras disfrutas tu asado de cordero. si no tienes hijos, apura tu muerte: ni un gérmen tuyo quedará en este planeta.
qué ganas de ser viejo luego y ahorrarse todo esto.
me gusta ser viejo. quiero ser viejo. me gusta encontrarme canas arriba de la oreja. en algún universo podrían llegar a darme un toque respetable. ser viejo es ser más sabio, menos hiperventilado y para qué querer postergar el desenlace inevitable. miras a un pendejo de 8 años, que grita cada vez que el agua helada de la manguera lo alcanza, con el mismo gusto, la misma envidia y el mismo pánico que a una hoja en blanco o una torta de cumpleaños sin cortar que no es tuya. tú ya te jugaste el primer tercio (quizás más, quizás menos, seguramente quizás menos), él puede cagarlas y todos lo cuidan y nació con internet y si derrama un vaso de fanta sobre la pierna de alguien todos se ríen. en 1987 te habrían retado, seguro. ahí tenías 80 años mentales, escuchabas beethoven botado en el suelo de tu casa villarricense y la gente te creía inteligente porque te sabías de memoria autores de libros, como si la vida fuera una versión truman show del sábados gigantes ochentero. ahí eras viejo, ahora eres hombre, seguro morirás siendo niño: todo a la inversa de lo normal.
si apretar rewind no es una opción ni física ni moral, por qué no aplicar fast forward, que hasta como palabra suena infinitamente más cool? por qué no adelantar la llegada a la vejez, que si la lógica se cumple, sería una regresión infantil a la inversa? quizás ése sea el significado de la palabra "madurar": asumir que el momento del peak universal da lo mismo y que lo único que importa es el big crunch.
porque todo es a la inversa. siempre que estoy de vago me parece que el tiempo transcurre lento y que, si me meto en cosas que no me interesan, comenzará a pasar demasiado rápido como para darme cuenta de algo y, pum, de pronto los 80 y una vida desperdiciada. pero manteniéndome ocupado, extrañamente, el tiempo pasa mucho más lento. y ahí hago un inventario del tiempo ocioso y la conclusión es inevitable: "qué estuve haciendo todos esos meses? cómo pasaron tan rápido?".
si el ideal, por definición, siempre está más allá del presente, entonces la vejez es el estado ideal. qué equivocados están todos esos pokemones. sea viejo ahora!
lunes, 1 de diciembre de 2008
hola
1. No caché cómo ni cuándo llegamos a diciembre, con calor de verano y adornos de navidad por todos lados. Quién me devuelve el año?
2. Evito decir cosas como "año perdido" porque siempre se vuelven en tu contra. Ningún año es tan perdido. Ni tan ganado tampoco. Esta es la misma conclusión a la que llego todos los putos años.
3. Pero es muy pronto para hacer balances. Hacer balances es una mala costumbre que da placer, como sacarse los mocos en la calle, tomar Ron Dominican o reírse con pelis de Adam Sandler.
4. Estoy leyendo las memorias de Gumucio. Hay que ser muy bizarro para escribir tus memorias antes de los 30. Me van quedando cuatro años, por cierto. De entrada, el hueón te avisa que "escribo para vengarme" de sus padres, lo que lo hace automáticamente respetable. Mucho París y hueás de hijo de exiliado lo-pasé-la-raja-hasta-que-me-trajeron-de-vuelta-a-este-basural que se compensa con el humor "diferente" y el friquerío intrínseco.
5. Sacaron la Radio Horizonte de Temuco, una pena. Unica en su target en este pueblo, fue reemplazada por Oasis, una radio para la tercera edad, como si no hubieran suficientes ya. Igual la radio online subió caleta su calidad de audio. El mercado es cruel y los indieshúpers post-adolescentes con arrebatos de regresión no son tantos en regiones. Yo trabajé en una radio y caché lo relativamente simple en términos técnicos que es hacer una, así que no debería pasar mucho tiempo para que el FM muera y sea reemplazado por miles de radios online, disponibles vía internet en equipos de música, dispositivos móviles y radios de auto.
6. Me gusta caleta el futuro y pienso, ingenua e irresponsablemente, que la crisis puede no ser tan terrible, que puede ser una oportunidad para acelerar la llegada de "el futuro". Lo mismo que dicen todos los fachos. Hoy leía en El Mercurio una entrevista a Buchi hecha por Lavín (sí, eso dije) y se me ocurrió que Buchi habría sido un gran Presidente. Qué me queda del que solía ser?
7. Por mientras, sigo buscando pega. Se agradece cualquier dato.
2. Evito decir cosas como "año perdido" porque siempre se vuelven en tu contra. Ningún año es tan perdido. Ni tan ganado tampoco. Esta es la misma conclusión a la que llego todos los putos años.
3. Pero es muy pronto para hacer balances. Hacer balances es una mala costumbre que da placer, como sacarse los mocos en la calle, tomar Ron Dominican o reírse con pelis de Adam Sandler.
4. Estoy leyendo las memorias de Gumucio. Hay que ser muy bizarro para escribir tus memorias antes de los 30. Me van quedando cuatro años, por cierto. De entrada, el hueón te avisa que "escribo para vengarme" de sus padres, lo que lo hace automáticamente respetable. Mucho París y hueás de hijo de exiliado lo-pasé-la-raja-hasta-que-me-trajeron-de-vuelta-a-este-basural que se compensa con el humor "diferente" y el friquerío intrínseco.
5. Sacaron la Radio Horizonte de Temuco, una pena. Unica en su target en este pueblo, fue reemplazada por Oasis, una radio para la tercera edad, como si no hubieran suficientes ya. Igual la radio online subió caleta su calidad de audio. El mercado es cruel y los indieshúpers post-adolescentes con arrebatos de regresión no son tantos en regiones. Yo trabajé en una radio y caché lo relativamente simple en términos técnicos que es hacer una, así que no debería pasar mucho tiempo para que el FM muera y sea reemplazado por miles de radios online, disponibles vía internet en equipos de música, dispositivos móviles y radios de auto.
6. Me gusta caleta el futuro y pienso, ingenua e irresponsablemente, que la crisis puede no ser tan terrible, que puede ser una oportunidad para acelerar la llegada de "el futuro". Lo mismo que dicen todos los fachos. Hoy leía en El Mercurio una entrevista a Buchi hecha por Lavín (sí, eso dije) y se me ocurrió que Buchi habría sido un gran Presidente. Qué me queda del que solía ser?
7. Por mientras, sigo buscando pega. Se agradece cualquier dato.
domingo, 23 de noviembre de 2008
el comishero
Un comercial que me identifica en múltiples niveles.
Me encantan los comerciales buenos. En parte, por eso no termino de pasarme al lado luminoso de los torrents: me gusta el rito de los horarios televisivos y sus "vamos a unos consejos". Hola, estoy cesante, me aburro caleta y no tengo tema para escribir. Sólo escribo mentalmente cuando viajo en bus -de noche, oscuro y escuchando música vieja en un iPod malo- y luego olvido esos oneliners de mediana genialidad.
Me encantan los comerciales buenos. En parte, por eso no termino de pasarme al lado luminoso de los torrents: me gusta el rito de los horarios televisivos y sus "vamos a unos consejos". Hola, estoy cesante, me aburro caleta y no tengo tema para escribir. Sólo escribo mentalmente cuando viajo en bus -de noche, oscuro y escuchando música vieja en un iPod malo- y luego olvido esos oneliners de mediana genialidad.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
BLACK POWER!
Me encantan estos momentos porque siento que estoy viviendo un momento histórico que mis nietos verán en los libros de historia y toda esa pelotudez. Me cae bien Obama, no he leído con atención sus propuestas económicas y a quién quiero engañar, no me interesa mucho. Lo que separa la democracia de la idiocracia es poder confiar en los que realmente saben más. Y no sé si Obama sabe más, pero tiene más onda y qué tanto, si jamás en mi vida tendré un fondo A. Y para ser más estúpido que eso, pienso que un presidente negro hace que la vida sea más como en las películas. Y me molesta profundamente esa actitud de vieja mal teñida de peluquería de "ay, en qué va a cambiar mi vida si gana ése o el otro", porque todavía hay algo que se llama postura y otro algo que se llama creencias y finalmente uno vota o apoya a alguien por eso. McCain no le cae bien a nadie porque es redneck, porque desprecia los computadores y porque el único Mc que toleramos es McDonalds.
Cuando chico, típico en las Navidades, alguien salía con la historia del Papa negro y que de ahí se acababa el mundo. Bueno, quizás era un presidente del mundo negro y para allá vamos y no me parece tan mala la idea. Vámonos, pero vámonos con elegancia.
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