viernes, 22 de octubre de 2010

Hola, blog. Debería hacer algo contigo.

viernes, 6 de agosto de 2010

cashback

No puedes dormir bien hace días. Unas dos, tres semanas. Tienes claro que no poder dormir es no poder parar, es no darte permiso de dejar a un lado los papeles de la mesa y largarte. Le tienes miedo a los pensamientos (dañinos) que aparecen cuando estás tratando de quedarte dormido, le tienes pánico a quedarte con la mente en blanco en tu burdo intento por conciliar el sueño. Sigues creyendo que la vida se pone más interesante de noche, que las mañanas tienen su encanto y que el mejor momento para recobrar energías es en la tarde. Te estás empezando a acostumbrar a funcionar con tres, cuatro horas de sueño. Crees que tu insomnio es un mecanismo perverso de tu mente para decirte que no te quedes tranquilo, o peor, para castigarte por las decisiones estúpidas de antes, por haber vuelto donde nunca debiste haber vuelto, por haber creído que las cosas se arreglarían solas. Las ojeras que tienes son un asunto cosmético: hasta puedes obtener cierto glamour pasando por drogadicto o profesional exitoso estresado. Si no fuera porque no te alcanza ni para pagarte un departamento de block fiscal sesentero, claro. Ahí estás, adentro de la rueda, como un hamster satisfecho que no alcanza a pensar de tanto correr en la rueda, como un fabricante coreano de iPhones coqueteando con el suicidio, como un piloto de fórmula uno corriendo en círculo, como esos adornos inútiles de metal cuya única gracia es que sus piezas se van a mover siempre a causa de alguna ley de la física que no tienes clara, y que la gente regala para los cumpleaños de alguien a quien no se conoce mucho. Cuando logras apagarte, cuando una mano mágica (a veces, con graduación alcohólica) te desconecta de la corriente y dejas de ser ese microondas enterrado en medio de Temuco, te apagas bien y no te prendes. Esa es la gracia y ese es el problema. 15 horas de sueño los fines de semana y quedas como un computador recién formateado: sociable, con ideas, con ganas de escribir. Unos días más allá, la acumulación de caché va a hacer su trabajo. El (des) equilibrio vuelve. Y los días se hacen largos pero un mes se siente como una hora, y no tienes claro que ese quote de la película que volviste a ver (the bad news is that time flies, the good news is you're the pilot) sea cierto. Por ahora, cualquiera es el piloto menos tú. Pero si el avión se cae va a ser tu culpa. Así que trata de dormir. El país de los sueños tiene buenas políticas de inmigración: el problema, como todos los tercermundistas sabemos, está siempre en el lugar de origen.

miércoles, 30 de junio de 2010

freud

-sueño 1: tengo que volver a cuarto medio. un all-time classic de mi galería de sueños, que aparece y desaparece de forma aleatoria en mi vida. el de ayer fue con una variante: tenía que llevar un certificado que acreditara que estoy trabajando para poder faltar a clases sin que me echen (!). llego a mi colegio -que acaba de ser semi-demolido en su parte más antigua, afectada por el terremoto- y veo que comienzan a caer escombros hacia la vereda. aparece una escalera mecánica hacia la nada, como en ese capítulo de los simpson donde compran el monorriel. la subo porque es la única forma de escapar de la lluvia de escombros. dejé el certificado botado en la vereda, noto. subo los peldaños de dos en dos, para llegar más rápido a la nada. comienzan a faltar algunos peldaños. primero uno de cada dos, luego dos de cada tres. es imposible subir.

-sueño 2: tengo que cuidar al sobrino de mi amigo L., que tiene un año y medio. estoy en un pasillo color amarillo pálido, triste, entre hospital y colegio, pero no tengo claro qué es. sólo sé que debo cuidarlo hasta que su madre vuelva a buscarlo. su madre que, en el sueño, no es la hermana de L., sino mi hermana. le canto a mi sobrino una canción de weezer, le hago morisquetas y se ríe. afuera llueve torrencialmente y desde la ventana veo interiores de edificios grises, tristes, en mal estado. llegan dos de mis hermanas a buscarlo. lo toman. lo toman mal. lo dejan encima de una estufa a combustión lenta. se les cae. me asusto. las trato de estúpidas. la cabeza choca con las baldosas del piso y suena. me acerco a la guagua botada. es un muñeco.

-sueño 3: bebo cervezas en una pieza del hyatt con mi amigo G. sé que es el hyatt porque se ve el cruce de kennedy por la ventana, con autos pasando como hormigas para todos lados. somos como pete doherty, pero sin fama, sin supermodelos y sin medicaciones contra el desorden bipolar. G. amenaza con tirarse, yo le digo que no joda, que se espere a que se acabe el alcohol. llegan dos tipos gordos, que no conozco. todos bebemos. sé que debería estar en mi casa de bilbao porque una chica linda, un perro piola y un plato de comida bajo en grasa me esperan. pero sigo bebiendo. uno de los tipos se pone a tocar la batería. canto pero no me sale la voz, un clásico de los sueños. aparece una chica que fue compañera de diplomado en santiago, se me pone encima y me dice "no me importa que tomes tanto, llámame más tarde?". estoy ebrio y tengo la convicción de que si no despierto me voy a morir.

-sueño 4: estoy en mi casa de antes, la de san martín. hay un cumpleaños o algo así. la misma chica del sueño anterior está sentada en el sillón donde mi abuela pasaba todo su día viendo televisión española y lamentándose. guirnaldas, gorritos, coca cola y fanta a destajo en la mesa. le digo a la chica "no deberías estar en el sillón de mi abuela, es como si tú fueras ella". me hace caso, se cambia de sillón y mi abuela, que surge de repente, ocupa el lugar que le corresponde. afuera es de noche y la luz es café, como de ampolleta vieja que está a punto de quemarse. le pido perdón a mi abuela por algo. ella no me escucha y mira hacia adelante, como cuando miraba la tele con devoción. entiendo que está tranquila en su mundo y yo no debería hablarle porque la interrumpo. muevo mi cabeza hacia el otro lado. aparece mi abuelo, su esposo. al lado, una señora cuarentona de pelo rojizo que no sé quién es. otra persona más, probablemente un hombre. entiendo que los tres me vienen a ver, y entiendo que no debería molestarlos mucho. abrazo a mi abuelo, que murió cuando yo tenía 9 y no me dejaron ir a su funeral en osorno porque "eres muy chico". lo veo más joven que lo que lo recuerdo. despierto, en casa ajena, y no puedo volver a conciliar el sueño hasta que amanece.

jueves, 17 de junio de 2010

we can be heroes, just for one day

Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche. Los bares ya no dan dos por una y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrado sus sonrisas porque es viernes por la noche y la gente coge todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes porque saben que hay más tíos dispuestos a hacerles daño. Las niñas feas se dejan ir y bailan toda la noche solas, o unas con otras, y no tienen suerte ni atrayendo las desgracias. Los tíos con coche juegan con los dados trucados y los que tienen dinero nos están viendo a todos las cartas. Las madres no duermen por la noche porque saben que duele pero también que no hay nada mejor y no acaban de decidir qué es más peligroso. No hay nadie que no dispare los viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos. Sé que no puedo esperar que estés siempre sola, lo único que te pido es que no te lo creas todo. No te fíes de los anillos de oro, ni de las carrozas de plata. Todos mentimos bien los viernes por la noche.

Ray Loriga, Heroes

martes, 23 de febrero de 2010

summer 2010

días nublados, días rápidos, días y no noches, por primera vez en mucho tiempo. la terraza del edificio antumalal, piso 8, vista a la intendencia y a los estacionamientos subterráneos en construcción que despedazaron la plaza de armas de temuco. telas de araña en las esquinas. home alone, mi depto convertido en "el bar de jotapé", pero sin un barney gómez estilizado haciendo películas pretenciosas en blanco y negro. desorden ordenado, trastornos de sueño. menos vida social de la que podría haber sido. mi primer aifon. findes en los ángeles y pucón. that stupid man's suit. not that stupid. más lluvia. más junio. perder mi billetera por idiota. gente despreciable pero chistosa, gente normal, gente, mucha gente. tanta que no puedo saludarla cuando me quedan mirando en la calle. lluvia, de nuevo. muchos mapuches, tantos que siento que por primera vez en 27 años vivo en the real temuco, el temuco del imaginario santiaguino. pequeños grandes desafíos profesionales que nos llevan a triunfar (?). conchos de dominican, conchos de sierra morena, conchos de mistral. en ese orden. una que otra cerveza zorrona en bares pelolais, que alguna vez juré nunca volver a pisar. una bicicleta de dupree regalada. ser el dupree de mis amigos L y C. wayfarers de cuneta gentileza de N. una o dos MAB, no estoy seguro, nada digno de rememorar en ellas. un hígado que a ratos me recuerda que ya no tengo 18. un poco de neurosis producto de la vieja sensación de tener que ganarle la batalla al tiempo perdido. pocos libros, pocas películas. no tan poco tiempo, pero pésimamente administrado. malas finanzas, pero mejores que el 2009. escasa actividad amoroso-sexual. un crush casi al final, aún no evaluable. ganas de moverme. sensación de que me subí a una montaña rusa y el operario adolescente y espinilludo se fue a comer una hamburguesa y no va a volver para apretarme el botón de stop. otro poco de lluvia.

martes, 29 de diciembre de 2009

alguien aún lee esto?

los blogs están muertos, los mató facebook, que a su vez fue asesinado por twitter. qué asesinará a twitter? yo estoy vivo. en temuco no hay nada remotamente parecido al verano. llueve y llueve. hoy fui a curacautín y a victoria por primera vez en mi vida. victoria no es tan penca. no pasé la navidad con mi familia, sino con la del buen pablito. luego nos emborrachamos. duermo muy poco. sueño mucha mierda. me levanto temprano por obligación y me acuesto tarde porque las noches son para embalarse. tengo empleo hace un mes. es mi primer empleo en mi ciudad de origen. "en temuco, gracias a dios", como le dijo el otro día mi madre a una amiga por teléfono. la paga es pésima, pero es mejor que cero. y hasta ahora lo he pasado bien. no sé qué ocurrirá el 2010. a mi teléfono se le salen los audífonos a veces y mis gustos musicales quedan en evidencia para toda la micro. no sé por quién votar en segunda vuelta. soy adicto al dr pepper y a otras cosas. quiero inscribirme en un gimnasio. quiero volver a santiago, pero no todavía. en marzo, o abril. quiero hacer un magíster. quiero ser socio de una biblioteca de verdad. quiero probar LSD. sigo jugando a imaginar que mi vida es una sitcom, que los años son temporadas y que cuando una chica se aleja de mí es porque despidieron a la actriz por problemas con drogas. y si los días van fomes es por culpa de los guionistas. espero que david s. cohen renueve contrato para la temporada 2010 y woody allen renuncie de una puta vez. ya no detesto a temuco: señal inequívoca de madurez. pero temo vegetar, pudrirme y morir acá. o en cualquier lado. temuco se ve más grande desde la ventana de mi pieza y pareciera que cada día brota un edificio nuevo. no tengo una banda ni una canción favorita del año. película sí: inglorious basterds. no puedo creer que se haya ido una década entera y no haya hecho nada en todos estos años. le tengo fe a la que viene.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

buenos días epilepsia



los mejores dibujos animados que he visto desde el personaje de brad pitt en inglorious basterds.

jueves, 29 de octubre de 2009

miércoles, 28 de octubre de 2009

viernes, 2 de octubre de 2009

don't carry the world upon your shoulders

paul mc cartney sings with his nerdy voice from my iTunes. it's almost 3 AM and i don't have a reason to wake up early tomorrow. not tomorrow, not any day. at least by now. i think the lack of things to do carries oneself in a sort of hyper-conscience about the little responsabilities you have. cooking could make your day, and is impossible not to notice how quick is the act of eating your responsability. the kitchen remains full of dirty dishes and it's like "hey, there goes another responsability for the evening" and it feels big, bigger than life.

we need spaces to fill. we are programated for that. that's why so many people love Microsoft Excel. my issue is not that pathological. i have mental firewalls that protect me. when they seems not to work as well as usual, it scares me to death.

if someday someone makes a movie about me, i hope jack nicholson will be alive to play me.

i remember a night at LA. not the californian LA, the chilean LA. a place where everything could happen. a lovely redneck place where i have one brother and one sister -not siblings among them- a former university classmate who recently becomes a mother, and a friend who rings my cellphone one or two times during the day, just as a way to remind each other. whatever. that night, at my sister's country house, i had insomnia and i was looking by the window to the endless field that made me feel miserably small, isolated and exiliated from 21th century. my brother-in-law looked at me and asked me: "what are you looking for?". i felt his question was so stupid because that was his house, and he perfectly knew there was nothing around it. i answered "nothing, i just can't sleep", and he seemed to be satisfied with it. i remember to have felt the vacuum in so many levels: the place, the act, the conversation, the relationship, that i think i had a little panic attack, repressed by a Simpsons episode on TV.

chilean south is so big, and i'm so small.

ok, my sleeping pill is right here, waiting to serve me. one pill makes you longer, and you know what follows next.

sábado, 1 de agosto de 2009

conversaciones reales

INT. LIBRERIA DE UN MALL DE PROVINCIA. DIA.

mina 1: Es que me dan miedo los libros. Te juro, me dan demasiado miedo.
mina 2: ¿por qué?
mina 1: No sé, son tan... gruesos.

domingo, 5 de julio de 2009

la letra chica

Escribo, sin apretar save, en un computador que puede cortarse en cualquier momento a causa de un adaptador de corriente made in China que no está a la altura de las circunstancias. Podría -quizás, debería- escribir más seguido, aunque sean random thoughts en TextEdit cuya publicación en un blog sea equivalente a salir a la calle en zunga, pero la paja y el escaso talento de mi mente para discriminar lo pasajero y conservar lo demás prevalecen. Mientras veo una serie o voy en micro camino hacia ninguna parte, aparecen buenas ideas, grandes pensamientos y bien armados fragmentos de la novela que nunca escribiré. No anoto nada de eso y al segundo se pierden, como un globo de diálogo de comic pinchado con una aguja. Mil veces he tratado snobmente de comprarme una libretita o un moleskine que me saque de esos apuros, pero luego recuerdo lo mucho que me desagrada ser un proto-ekeko cuando camino. Ya la parka, las llaves, el iPod y el celular son demasiado implemento para salir a enfrentar el mundo real. Me gusta la frescura y es por eso que no hay nada como el verano: no necesitas nada más que una polera, un short y una actitud de comercial de helado para estar en cualquier lugar. Despiertas, saltas sacudiéndote las sábanas cual comercial de yoghurt y listo: mundo con 25 grados, qué diablos tienes para ofrecerme hoy.
Estoy pensando en largarme. Estoy pensando que llevo cuatro años escribiendo y diciendo que estoy pensando en largarme. Estoy pensando que esto podría haber sido redactado por un Divino Anticristo pre-Hiroshima. Estoy pensando que hace un rato le dije a un amigo que el peor enemigo -casi- siempre es uno mismo. Haría planes de largo plazo si pudiera confiar en mí. Si pudieran, todo el mundo sería una carta Gantt ambulante de su propia existencia. Algunos creen lograrlo y ahí están. Otros queremos equivocarnos en el camino, y ahí estamos. La lógica del crédito es sabia y perversa porque le da un candy anticipado a gente incapaz de asumir de qué lado está. La combinación perfecta para la vida sería poder hacer planes y nunca endeudarse. Yo odio endeudarme porque tengo una relación un poco histérica con el dinero. Por lo demás, nunca en 27 años de vida había estado tan pobre como este año. Nunca trabajé en un McDonalds para pagarme la universidad ni junté plata para mis vacaciones soñadas moneda por moneda. No tuve la necesidad ni la valentía. Y ahora envidio a esa pendejada que puede vivir tranquilamente de su sueldo de mesero y darse lujos con las generosas propinas de algún turista derrochador. Porque tienen la edad suficiente (¿no se suponía que "la edad suficiente" siempre era una mayor a la tuya?), porque nadie espera demasiado de ellos y porque llegarán mejor preparados a la adultez. Porque "la crisis", "el título que te dijeron que sacaras", "las comodidades burguesas", "los cambios de ánimo" o "la gente" son issues que resbalan ante la -presunta, no comprobada- felicidad cotidiana de lo pequeño, lo fugaz y lo carente de proyección. Los lujos no siempre son algo que está por encima de lo que puedes obtener. Tal vez lo que pensabas que estaba abajo, en realidad está arriba. Y viceversa.

domingo, 28 de junio de 2009

and a miracle has happened tonight



Mi homenaje. Mi canción favorita de MJ, no sólo por los tramposos recuerdos de infancia, sino porque -ahora vengo a cachar- es un statement del propio MJ. Una canción-blog diez años antes que se inventaran los blogs. Y qué tanta hueá si eres negro o blanco, si pareces bozal o si te crees Peter Pan. Excesivo como era él. Pero lo suficientemente pop como para no necesitar inmolarse. Mientras los grunges lloraban su desgracia de que la leñadora les quedaba grande, la gente normal bailaba algo que se la jugaba mucho más.

domingo, 17 de mayo de 2009

me gusta más tumblr.

lunes, 20 de abril de 2009

verde como los pitufos

Hoy vi a un tipo haciendo abdominales en el bandejón de Avenida Alemania y me dije: la vida en Temuco no puede ser tan mala. Pensamiento que desapareció al nanosegundo tras descubrir que pisé caca (not joking). Como sea. Estoy bastante amarrado y, si no fuera porque el cable e internet son mi equivalente a la ventana de la vieja copuchenta de pobla, pensaría que la Peni no es muy distinto a esto. De hecho, lo pensé durante los días en que "somos los que tienen VTR" me quitó el carnet por no pago. El perspicaz lector imaginario de este blog ya lo notó: esto es un fojas cero a 2005. El futuro siempre es el día después de pasado mañana, los calendarios son una trampa y a lo mejor Former Temucan Rick Astley tiene razón con lo de que el tiempo no existe.

Mientras, malgasto el tiempo en películas The Film Zone con títulos tan mal traducidos como "El asesino solitario". Traducir títulos de películas al español podría ser un gran trabajo. Como ese personaje de Liniers que es como un académico farsante y autocomplaciente y todos le aplauden sus patrañas porque las dijo con tono grave y modulado, porque las cosas no pesan si uno no las dice teatralmente. Cuando chico quería ser escritor de carátulas de películas, en el tiempo en que pisar Blockbuster era como pisar la Embajada del Mundo Desarrollado. A la edad adecuada apareció ese personaje que hizo Vecchiolla en Fuera de Control que era como suicida y no conseguía a la chica y sólo sufría viendo películas y se vestía de negro como buen noventero triste. Fue la última señal divina antes de salir del colegio al supposed-to-be mundo real. Pero cuando uno tiene 17 no es experto en seguir las señales divinas.

BTW, es impresionante que hayan pasado 10 años desde todo eso. ¿Dónde estuve todos estos 10 años? Es el equivalente a escala de quedarse dormido de ebrio y despertar a las seis de la tarde del día siguiente transpirado, con la tele apagada y las botellas vacías desparramadas por ahí. ¿Qué hice en estos 10 años? ¿No di mucho jugo, no? Mientras me esfuerzo por recordarlo, salgo a vagar por esta ciudad que me expulsa y me trae de vuelta como un frisbee satánico, esta ciudad que cada vez me parece más pequeña, tan pequeña que cualquier día llega a ser invisible. Veo el estacionamiento del casino plagado de decenas de enormes 4x4 que te hacen pensar que la famosa crisis es un invento de Francisco Javier Cuadra para distraerte de alguna cosa. Veo a la gente feliz comiendo basura en el Portal, a los universitarios esperanzados y me dan risa mezclada con envidia mezclada con pena, a los otros universitarios protestando por cualquier cosa porque ahora le dan crédito y becas a todo el mundo, la plaza de armas protegida de sí misma, el barrio Estación como una chapita indieshúper sobre una polera Polo. Podría vivir acá el resto de mi vida, pero el resto de mi vida no debería ser ahora. O claro, podría subrayar el verbo "vivir".

Divagación strikes again!

sábado, 18 de abril de 2009

cosas que (no) conviene pensar

1. Que 14 meses de cesantía técnica te convierten en el Don Ramón del periodismo.
2. Que es difícil ser proactivo sin plata.
3. Que la pobreza y el snobismo techie no pueden ser buenos amigos.
4. Que, pese a eso, un adaptador de corriente marca Toshimoshi es tan bueno -y casi tan lindo- como un Apple original.
5. Que es fome que el 90% de la gente no sepa apreciar esas sutilezas.
6. Que los puntos 4 y 5 son como la lápida del snobismo techie.
7. Que caminar dos horas diarias hace bien y baja la guata considerablemente.
8. Que tomar Coca Cola después de las 12 de la noche se relaciona directamente con los trastornos de sueño.
9. ¿Qué es esto? ¿Un post de autoayuda?

jueves, 26 de febrero de 2009

luchadores que no luchan



De repente hay películas que estaban esperando llegar a tu vida, y nada, uno se tiene que dejar perturbar. Grande The Wrestler, aunque su inicio sea lento y poco tolerable para los no acostumbrados al nuevo cine engrupido-introspectivo-silencioso-cámaraenmano-sinanécdotas. Me sobrepuse a eso y a los 45 minutos comprendí que estaba al frente de la segunda mejor película del verano tras Benjamin Button, maravilla a la que no le dedico post porque me quedaría grande.

Grande Aronofsky, que se le acabó el trial de Final Cut y ahora hace planos secuencia dignos de un stalker tecnológicamente bien equipado, con esa narrativa densa más cercana a Tony Manero que a Requiem por un sueño, y no por eso dejó de ser el drogadicto antidrogas que lograba la persuasión que los publicistas del Conace matarían por lograr. De hecho, sigue hablando de lo mismo: la lucha entre la vida modelo que todos quieren y muchos logran sin saber de lo que se están perdiendo, versus la necesidad adicta, enferma y autodestructiva de irte por el camino oscuro de la satisfacción momentánea pero más honesta que la casita en los suburbios, el poodle y la televisión abierta. Entre seguir el diseño responsable y mentirse a uno mismo, y hacerle caso a tus instintos, pasarlo bien y de paso hacerte daño, a corto y largo plazo.

Un luchador que no puede luchar porque tiene 50 años y un bypass, una vieja que no puede volver a ser joven y ponerse su puto vestido rojo, un post-adolescente que intenta hacer lo mismo que quería a los 18. Todos, lo mismo. La droga como vía de escape angustiosa ante la no-resignación. La droga como cualquier cosa, no sólo un químico prohibido por los guardianes de la vida modelo: la tele, el copete malo, la internet lifeless, la pornografía, la Coca Cola, la imaginación, los pensamientos positivos infundados. Todos podemos acceder a la droga sin necesidad de un dealer turbio y mal aspectado. Uno no es drogadicto cuando consume droga: se es drogadicto antes. ¿Y cómo se sale? Autoengañándose.

Mickey Rourke es un grande en todo sentido y uno presiente, con una mezcla de pánico y entusiasmo, que terminará como su personaje. Acabado y viviendo de las nostalgias de una gloria pasada que ni siquiera lo fue tanto. Solo, con relaciones humanas destruidas y el único consuelo de alguna vez haberla llevado con cuática en un microuniverso para mediocres. El planeta es un gran y redondo no country for old men, y quizás sea mejor idea desaparecer antes y dejar un cadáver saludable. O mentirse con elegancia, asegurando que no importa perderse todo lo que esté pasando allá afuera, porque tienes tu iglú y no puedes ser tan malagradecido de eso, mientras hay otros cortándose con gillettes con tal de no perder lo poco y nada que les queda.

martes, 24 de febrero de 2009

like a roboc



Me pongo en modo robot porque los robots no desean nada, y en estos momentos me conviene más no desear nada. Porque como dijo el filósofo francoprusiano, cuando no deseas nada no te decepcionas nunca. Ni te alteras, ni te pones ansioso, ni sientes esa puta melancolía de lo que nunca ocurrió.

Y me pongo a ver el Festival de Viña cuando tengo 80 canales en el cable y casi todas las nominadas al Oscar recién torrenteadas y aún sin ver. Porque me acuerdo de cuando era chico y la hueá era un evento y había Coca Cola en la época en que sólo se compraba Coca Cola para las ocasiones especiales, y era la oportunidad de quedarse despierto hasta tarde y sentirse conectado con el mundo real donde había luces y ruido y que quedaba lejos, muy lejos. Y cuando se terminaba uno sentía un vacío sólo equiparable a dejar la playa con el sol naranjo de las ocho de la noche para volverse a la fome ciudad.

Ahí ser robot ni siquiera era una opción. Porque desear es un tema de grandes. Desconfío de la gente que recuerda con demasiado cariño el candor de su niñez: es gente que no quiere desear y arriesgarse a quemarse en el camino. Permiso, va a empezar KC and the sunshine band.

jueves, 19 de febrero de 2009

This is our decision, to live fast and die young.
We've got the vision, now let's have some fun.
Yeah, it's overwhelming, but what else can we do,
Get jobs in offices, and wake up for the morning commute?