martes, 24 de octubre de 2006

Los cabros de blogger son terrible de buena onda. Me respondieron el mail que les mandé orgulloso de mi inglés de chico chicano telemundo:


Hi
I turned my blog's old URL noquieroserperiodista.blogspot.com into
likearoboc.blogspot.com. So, I want to recover the old one to make a new
blog, but when i try, Blogger told me that it is unavailable.
What's wrong?
I hope you can help me.
I'm from Chile.
Thanks.


Así que recuperé mi viejo y tonto subdominio.

Me gusta como suena el "I'm from Chile". Es como "i'm retarded, please, please, help me".

Hoy fue el día del cine y no entré a ver ni una hueá porque nada me pareció lo suficientemente bueno. Internet killed the movie star? No creo. Ver tele nunca será lo mismo que ir al cine, aunque hagan series cada vez mejores. O con mejor dirección de fotografía al menos. Ver pelis en el pecé nunca será lo mismo que ir al cine, aunque tengas un LCD lolo que se ve ridículo en tu pieza de papel mural roñoso y envases de Stax en el suelo sin Stax adentro. Ir al cine es la manera físicamente más bacán de reemplazar la película de la realidad por la película de mentira. Aunque no puedas agarrar al prota y zamarrearlo o insultarlo. O sea, puedes -para eso se inventó el popcorn- pero no te va a escuchar. Nada es perfecto.
Ho-la.

martes, 17 de octubre de 2006

vamos a hacer como que estamos en la antartica

Ho-la.

La vida es tan lyncheana que ya me he encontrado dos veces con el mismo homeless y dos veces me ha hecho la misma zancadilla y dos veces he estado a punto de sacarme la chucha en pleno centro de The Musgo.

Siempre hay algo raro ahí, esperando, en tus narices. La vida no es recta, como decía una horrorosa canción de ji jó chileno.

Me perdí la conferencia de Chomsky, damn it.

Y no puedo recuperar la dirección noquieroserperiodista para este blog, lo cual me parece irritante. Ni siquiera puedo crear un nuevo blog. Mandé un mail a blogger.com con ese inglés guachulei que nos caracteriza a nosotros los de la araucanía, pero han hecho caso omiso. Ni siquiera un mail tipo onda "Thanks for your opinion :-)". Estos geeks empiezan a ganar un poco de plata y ya se creen dioses.

Veo tele gringa por viidoo y es lo mejor que existe en el universo. Claro que lo tengo que hacer en el feo pecé de mi vieja porque no hay versión para manzanas.

Me gusta este video:

lunes, 16 de octubre de 2006

Desafinado



No puedo recuperar mi antigua dirección ahora que la quiero. Fuck.

viernes, 8 de septiembre de 2006

Me descago la cabeza y vuelvo.
Gracias por su comprensión.

sábado, 5 de agosto de 2006

pajas mentales strikes back

En este momento hay una cuca en pana afuera de mi casa. "Cagó el carro", dice uno de ellos. Unos tipos se cagan de la risa y no sé si son los mismos pacos, los lamebolas que se acercaron a ayudar o slackers que están apostados en el paradero de micro porque hoy es viernes en la noche y se supone que hay que salir. Quiero salir al antejardín y tomar la foto-acierto-periodístico-potencial-sensación-en-fotolog-y-flickr, pero 1) hace frío, 2) tendría que ayudar y 3) creo que se acaban de ir. La moraleja es que escribir y las pajas mentales no sirven de absolutamente nada. Nada sirve de nada, en realidad. Ni los links de youtube, ni el éxito profesional, ni comprarse ropa, ni ponerle más ram a tu computador. Lo que no quiere decir que no sea justo y necesario tomar todas esas cosas e incorporarlas a tu vida. Pero, como decían los Toppins, nada es tan serio ni tan grave. Así ando por estos días. Orgullo nihilista. Y se siente bien. Desproveyendo (así se dice?) de importancia a las cosas, los problemas se minimizan. Y las satisfacciones también, supongo, pero se puede optar a satisfacciones más elevadas. Es como dar veinte pasos en la escalera de la pirámide. Hacia arriba, hacia abajo, da lo mismo. La hueá es darlos.

miércoles, 2 de agosto de 2006

living in a coup land


- El Prozac es fantástico, y creo que va más allá de la serotonina y los quimiorreceptores y ese tipo de cosas. Creo que estos agentes químicos te cablean de nuevo el cerebro para que puedas pensar en paralelo. Transforman, literalmente, tu cerebro; de un Macintosh o un IBM te lo convierten en un Cray C3 o un Thinking Machines CM5. Las sustancias químicas tipo Prozac no suprimen las sensaciones sino que las descomponen en pequeñas "unidades de sensación", que el nuevo cerebro en paralelo procesa más deprisa desde un punto de vista informático.
- Me parece que necesito un segundo para digerir esto, Eth...
- Yo no. El pensamiento lineal está superado. Lo último es el pensamiento en paralelo.
- Explícamelo con más claridad. Eso que tomas, lo que sea, ¿cómo afecta a tu percepción del tiempo?
- Recuerdo una vez que estuve muy deprimido durante unos seis meses. Cuando salí de la depresión, tuve la sensación de que debía recuperar aquellos seis meses "perdidos". Chaval, la depresión te "chupa". Por eso mi lógica es que, mientras no esté con mal rollo, no pierdo el tiempo. De modo que me aseguro de no tener nunca un mal rollo. Alguna vez te habrá pasado que alguien va y te pregunta: "¿Te acuerdas de aquella fiesta en la playa, el año pasado?", y tú contestas: "Ah, ¿sí?, ¿fue el año pasado? Habría dicho que fue hace un mes. "Si voy a vivir un año, quiero que valga por un año. No quiero sentirlo sólo como un mes. Todo lo que hago está destinado a hacer que el tiempo "parezca" otra vez tiempo, a hacer que lo sienta más largo. Tomo el tiempo a granel.

martes, 25 de julio de 2006

is an empty room

Acabo de despertar and I got headache y escucho mamonamente Death Cab for Cutie y en el jugo hay un refrigerador congelado y me muero de sed. Con el joven patriótico bebimos un rato mientras allá afuera el temporal acechaba. En un momento I was so high y pensé que las planchas del techo atravesarían el ídem y vendrían a cortarme unos tres dedos con una inexistente esquina filuda, por hueón.

Precisiones sobre el post anterior: el maharishi se quería puro comer a la Mía Farrow y ese grupo moderno los bícls se picaron por eso y le hicieron la canción. Ellos trascendieron en el tiempo. El maharishi, no. Y Mía Farrow se casó con un cineasta atormentado -la otra noche vi Annie Hall y lamento no haberla visto un par de semanas antes- que de vieja la cambió por una adolescente japonesa. Life is not a sitcom. Life is a soap opera. A Mexican one.

Ayer vi una re buena en La Red. La protagonista se llama Rubí y es impresionante. Sana diversión para tus cinco de la tarde. La divulgué y descubrí que la gente inteligente es dada a consumir basura sin mayor prejuicio. Me caen bien.

Me dicen por msn "de dia yay!" y yo repito en voz alta "de día yay!" y me alegro por estar despertando a horas humanas. Wearing that stupid man suit.

Escribo pedazos en inglés porque el inglés es el idioma de los cobardes. And french is the language of cowards.

Se largó a llover tan fuerte que apenas escucho la música y esto es como indefensión pura. Me largo.

sábado, 22 de julio de 2006

Sexy Sadie what have you done
You made a fool of everyone
You made a fool of everyone
Sexy Sadie ooh what have you done.

Sexy Sadie you broke the rules
You layed it down for all to see
You layed it down for all to see
Sexy Sadie oooh you broke the rules.

One sunny day the world was waiting for a lover
She came along to turn on everyone
Sexy Sadie the greatest of them all.

Sexy Sadie how did you know
The world was waiting just for you
The world was waiting just for you
Sexy Sadie oooh how did you know.

Sexy Sadie you'll get yours yet
However big you think you are
However big you think you are
Sexy Sadie oooh you'll get yours yet.

We gave her everything we owned just to sit at her table
Just a smile would lighten everything
Sexy Sadie she's the latest and the greatest of them all.

She made a fool of everyone
Sexy Sadie.

However big you think you are
Sexy Sadie.

miércoles, 19 de julio de 2006

el target

[22:38:23] the bagman's gambit dice:
o sea, mi ultimo post fue un ejercicio literario digamos
[22:38:34] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
[22:38:45] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
malditos periodistasno se sabe cuando dicen la verdad
[22:39:05] the bagman's gambit dice:
jajajajjaa
[22:39:12] the bagman's gambit dice:
aprender a mentir es un proceso duro
[22:39:21] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
[22:39:23] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
loco
[22:39:26] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
soy media actriz
[22:39:34] mierda!!! peligro de tsunami?????? dice:
yo tambien miento
[22:39:39] the bagman's gambit dice:
una media actriz y un medio periodista. no hacemos uno.

lunes, 17 de julio de 2006

lávate los dientes.

I've got hope and hate
And I'm feeling kind of great
Kind of great
(Adorable - Glorious)



Hay momentos en los que todo parece estar bajo control. Estiras un brazo hacia la izquierda y el otro hacia la derecha y defines los márgenes de todo lo que importa.

Hay otros en los que todo se desarma. Las cosas siguen ahí, impávidas, y son las personas las que se caen. Y no te das ni cuenta cuando estás pasando un pedazo de toalla nova por un piso lleno de sustancias que no tenían nada que estar haciendo ahí.

Abres tu billetera roñosa y encuentras tres cosas: dos pasajes de bus y un papel. Un pasaje lo usaste, el otro no. Cinco lucas perdidas. El papel es blanco y al reverso tiene una hora: 5:50 am. Y una fecha. Equis fecha. Tienes dos opciones: tirar los recuerdos a la basura o guardarlos ahí, junto a tu carnet de identidad, tus tarjetas de crédito adicional-de-la-mamá y la poca plata que has logrado ahorrar después de vender lo invendible. Decides la primera. Ahí, en una bolsa negra, está todo lo que alguna vez te importó. Mañana, un tipo sucio, que no entiende nada, que nunca en su vida prendió un computador, la tomará y la lanzará con violencia dentro del camión en el que trabaja, antes que el camión lo lance a él. Ahí quedaron tus recuerdos. ¿A alguien más le importan? Si puedes, véndelos. Si no, bótalos. No hay otra opción coherente. ¿Dónde encasillas el momento en el que mandas a la cresta los recuerdos? ¿Control o descontrol?

jueves, 29 de junio de 2006

People are fragile things, you should know by now


Me tomo un descanso en medio de la pavada que tiene todas mis noches ocupadas. Me podría quedar dormido, pero tengo la cama tan llena de papeles y dibujos impresos y hojas de cálculo (sí, eso dije) que la sola idea de ordenar todo me produce agobio y prefiero seguir. Ya deben estar por empezar las noticias en la tele. Me gusta la revisión de los diarios. Me ahorra entrar a sus sitios web, que están cada día más engorrosos y tecnológicamente elitistas. Me gusta la idea de dormir mientras todos despiertan, y viceversa. Creo que me gustaría trabajar de editor nocturno. Tomaría kilos de café, le buscaría discusión a mi único conectado en MSN y esperaría alguna noticia adrenalínica que me saque del letargo y me haga querer salir corriendo.

Estoy haciendo algo que es una volada que se me ocurrió en Santiago, mientras iba en el metro o algo así, contando la gente que entraba y salía del vagón en cada estación. Creo que puede ser una genialidad o una idiotez mayúscula o ambas cosas a la vez. No daré más detalles hasta mostrársela a quien corresponda. La hueá es que sólo consigo avanzar realmente de noche, y eso me tiene mal. Despierto a horas impresentables, eludo compromisos con excusas vergonzosas, como mal, ando irritable y mi deadline autoimpuesto es una amenaza real. ¿Es esto lo que quería? ¿Dónde estaba la letra chica que no alcancé a leer? ¿Cómo se hace para no ver a la gente que te rodea como personajes y no provocar conversaciones idiotas sólo para ver si lo que te responden es lo que habrías escrito antes? ¿Terminaré en la Clínica Normita? No sé, ya, me copé, quiero ser vendedor de seguros de vida. El fin de semana acompañé a mi madre a comprar uno. El beneficiario soy yo, supongo que es lo menos que podía hacer. La niña que nos atendió era de lo más amable y me decía "oye, pero tú eres tan joven, yo cumplí treinta y estoy de muerte, vivo con mi mamá y ella me dice que la vida se pasa tan rápido que uno no se da cuenta, por eso es tan importante asegurarse y...". Imagino que pasar una tarde de sábado y de muchos otros días en un mall, intentando que la gente minimice su inseguridad y bote diez lucas mensuales para eso, es ver pasar la vida realmente rápido. A mí ya me parece que febrero fue hace mucho tiempo. Tomarle el peso al tiempo es, creo, vivir en serio. La vida es corta. Ochenta años es una porquería, pero para uno es to-do. Entonces, es una cosa de mínimo respeto. Esa idea es parte central de la tontera que estoy haciendo. Ojalá se entienda la idea. Ultimamente he notado que no soy bueno explicando cosas. Me enredo al hablar -y al escribir, que es como lo mismo, no?-, no termino las ideas, soy como el abuelo Simpson, parto contando algo que me pasó cuando chico y termino hablando de lo caro que está el queso Philadelphia y de paso doy la lata. Este post es ejemplo de eso. Fin.

N. de la R.: La foto es pésima, pero encuentro que esto se ve feo y poco cool con tanto texto. Así que es como el cuadro de la manzana y la sandía en la consulta del dentista.

People are fragile things, you should know by now


Me tomo un descanso en medio de la pavada que tiene todas mis noches ocupadas. Me podría quedar dormido, pero tengo la cama tan llena de papeles y dibujos impresos y hojas de cálculo (sí, eso dije) que la sola idea de ordenar todo me produce agobio y prefiero seguir. Ya deben estar por empezar las noticias en la tele. Me gusta la revisión de los diarios. Me ahorra entrar a sus sitios web, que están cada día más engorrosos y tecnológicamente elitistas. Me gusta la idea de dormir mientras todos despiertan, y viceversa. Creo que me gustaría trabajar de editor nocturno. Tomaría kilos de café, le buscaría discusión a mi único conectado en MSN y esperaría alguna noticia adrenalínica que me saque del letargo y me haga querer salir corriendo.

Estoy haciendo algo que es una volada que se me ocurrió en Santiago, mientras iba en el metro o algo así, contando la gente que entraba y salía del vagón en cada estación. Creo que puede ser una genialidad o una idiotez mayúscula o ambas cosas a la vez. No daré más detalles hasta mostrársela a quien corresponda. La hueá es que sólo consigo avanzar realmente de noche, y eso me tiene mal. Despierto a horas impresentables, eludo compromisos con excusas vergonzosas, como mal, ando irritable y mi deadline autoimpuesto es una amenaza real. ¿Es esto lo que quería? ¿Dónde estaba la letra chica que no alcancé a leer? ¿Cómo se hace para no ver a la gente que te rodea como personajes y no provocar conversaciones idiotas sólo para ver si lo que te responden es lo que habrías escrito antes? ¿Terminaré en la Clínica Normita? No sé, ya, me copé, quiero ser vendedor de seguros de vida. El fin de semana acompañé a mi madre a comprar uno. El beneficiario soy yo, supongo que es lo menos que podía hacer. La niña que nos atendió era de lo más amable y me decía "oye, pero tú eres tan joven, yo cumplí treinta y estoy de muerte, vivo con mi mamá y ella me dice que la vida se pasa tan rápido que uno no se da cuenta, por eso es tan importante asegurarse y...". Imagino que pasar una tarde de sábado y de muchos otros días en un mall, intentando que la gente minimice su inseguridad y bote diez lucas mensuales para eso, es ver pasar la vida realmente rápido. A mí ya me parece que febrero fue hace mucho tiempo. Tomarle el peso al tiempo es, creo, vivir en serio. La vida es corta. Ochenta años es una porquería, pero para uno es to-do. Entonces, es una cosa de mínimo respeto. Esa idea es parte central de la tontera que estoy haciendo. Ojalá se entienda la idea. Ultimamente he notado que no soy bueno explicando cosas. Me enredo al hablar -y al escribir, que es como lo mismo, no?-, no termino las ideas, soy como el abuelo Simpson, parto contando algo que me pasó cuando chico y termino hablando de lo caro que está el queso Philadelphia y de paso doy la lata. Este post es ejemplo de eso. Fin.

N. de la R.: La foto es pésima, pero encuentro que esto se ve feo y poco cool con tanto texto. Así que es como el cuadro de la manzana y la sandía en la consulta del dentista.

sábado, 17 de junio de 2006

sleepless in Stgo.

Todo bien. Ando con polera en junio, la gente me ofrece cosas y tal. Soy un chileno muy afortunado. Estoy en un ciber y me acabo de tomar una leche con chocolate de litro sentado en una plaza. The hardcore life. Anoche me divertí hasta el hartazgo. Es raro. Puedo estar en el depto de alguien que no conozco, mirar veinte pisos hacia abajo, tener un poco de vértigo y saber que si me caigo, una fuerza externa me recogerá y me librará del TEC cerrado. Creo que consumí cosas que no debí consumir. Pero realmente dudo que mis volones se hayan relacionado sólo con eso. En esta ciudad me siento extrañamente más protegido que en la que he vivido dieciocho años. Deben ser los números, los malditos números, una vez más. Más gente, más autos en las calles, más combinaciones numéricas. Nada está tan al azar si hay menos, digamos, conjuntos vacíos. No sé si se entiende mi idea. Supongo que no. Ayer Javier, un ingeniero de tomo y lomo, me hablaba de hueás del cobre y de su empresa y pensaba "y si realmente equivoqué el rumbo y lo mío eran las matemáticas?". Digo, porque también me contó la historia de un post-hippie treintón que egresó con honores de la Santa María luego de haber estudiado un par de años de pedagogía en castellano y cambiarse al notar que "los libros son cosa seria, las matemáticas son un juego, y yo lo que quiero en esta vida es jugar". Y ahí lo tienen, como el único tipo que llega todas las mañanas con morral al piso 11 de una oficina llena de corbatas que ven el Mundial y miran a las secretarias para no aburrirse tanto. No digo que sea un ejemplo, ser neo-lana es como bien patético creo, pero un tipo consciente de la delgada línea entre las cosas serias y todas las demás será siempre merecedor de mis respetos.

Esta es la ciudad de las matemáticas porque construyen edificios en todos lados y estar en un piso 22 y no caerse al saltar en el piso es obra y gracia del mejor de los juegos. Así que de repente el próximo año me pongo a estudiar ingeniería y ya.

Lo freak es que, con todo esto, siempre quedan dando vueltas por ahí cosas que son imposibles de cuantificar. Y de describir. Ni los libros ni los números pueden con ellas. Las palabras se enredan y las cifras se tiran a la basura como una caja de leche vacía. Esas son las que realmente valen la pena, supongo.

Llegando a Temuco hago un post más coherente. Chao.

martes, 13 de junio de 2006

my left brain knows that all love is fleeting.

Debo decir que he tenido uno de los mejores fines de semana de mi vida. Entre otras cosas más bien privadas, hiberné, escribí, consumí cosas reprochables pero saludables y bailé jits malos de los noventa y jits buenos de ahora. Me reí del integrismo intelectual de mucha gente que me rodea, caminé de noche y con esa neblina que no te deja ver cinco centímetros más allá, me metí a poblaciones de temor máximo en las mismas condiciones, dormí en un sofá como en los viejos tiempos, leí Microsiervos, recibí llamados telefónicos divertidillos, compré mis boletos hacia la nada y, cuando terminé de hacer todo eso, seguí hibernando.

No hay nada que hacer. Bailar Haddaway, en el 2006, es una de las mejores cosas que te pueden pasar. De ahí en adelante, todo irá bien a tres días plazo.

Puse la mente en modo whofuckingcares y me ha andado bastante bien. No me puedo quejar. De repente, por eso mismo me da como lata escribir acá. Pero me resisto a convertir esto en un blog sobre lo bien que me lavé los dientes en la mañana, las falencias de la idiotamente llamada "ley LOCE" (que no entienden que la L es de "ley"?!), el drama de los perros callejeros o el dato de la banda que todos deberían escuchar y la película que todos deberían ver porque la intelligentzia mediática así lo determine. Así que por eso la irregularidad. Cuando tenga vida, la cuento.

Y puse links porque descubrí que, a diferencia de Safari, con Firefox sí se puede. Ya, eso. El minuto geek.

N. de la R.: Me compré la última Rolling Stone y cacho que hay una entrevista a Zambra, personaje que me cae como el forro , por lo que no he leído ni leeré su tan alabado libro. La cosa es que el título-cuña es el mismo de mi post anterior, que fue una frase que le dije de enojado a un amigo y se convirtió en una especie de resumen de muchas conversaciones. Mala la hueá, pero me dio un extraño dolor de guata cósmico leerla. Bueno, eso.

lunes, 29 de mayo de 2006

Todos queriamos ser roqueros

Este fin de semana, he concluído que:

- La única gente que me cae bien son los freaks y los snobs. Pero los freaks de verdad, no los freaks nicho-de-mercado. Y los asquerosamente snobs, que a fin de cuentas son una rama del mismo tronco del que vienen los discotequeros-hagamosunasadocompadre, pero que se redimen y salvan por no creer que saben algo que los demás, los no elegidos, no.

- Cumplir 24 años es comenzar a dejar atrás la post-adolescencia y recibir con los brazos abiertos la adultez joven, esa de camisas con bluejeans, devoluciones de impuestos, expectativas y desprecio a los pendejos que ven Lost y reality shows del cable. Actitud que, vista desde los ojos del anciano de 80 que llevo dentro, es tan ridículamente pendeja que hace que el punto, final y felizmente, dé lo mismo.

- Nunca podré funcionar como funciono de noche. El día distrae: la mayor parte de la gente está despierta, hay luz natural y todo tiene esa aura de ciclo recién comenzando. En la noche como que todo explotó y los sentidos están a mil y los estorbos están durmiendo. Entonces uno puede salir, caminar para tener frío de puro gusto, darle una séptima vuelta a todo, apreciar la luz artificial que es uno de los mejores inventos de la Humanidad, dejar de lado esa sensación de en rodaje. Por eso la gente se divierte y se libera de noche, supongo. Es todo una cuestión de velocidad. Primero el auto está frío, después de un rato puedes andar a 120 si quieres.

- Soñar que me queda un mes para salir de cuarto medio es mejor que soñar que estoy en cuarto medio y no sé cuándo voy a poder salir. Soñar que falté a clases y que dio lo mismo me retrotrae a uno de los mejores sentimientos de no-culpa de la adolescencia. De esos que después ya no se tienen porque la culpa no debería ser tema.

- ¿Hay algo más poético que los pendejos alegando por los problemas de la educación encerrándose en sus colegios, siendo que las soluciones están, precisamente, afuera?

- Ants in the pants es una película adorable. Lars Trier, eat my shorts.

- Una persona que alguna vez armó un cubo rubik, califica como persona muy inteligente y no hay más.

- Boomerang es el mejor canal del cable.

- Teorizar, esa cosa nunca bien ponderada, no es tan mala. Pero la práctica tiene que estar ahí, al lado, inmediatamente después, pegada con neoprén. Hablar de lo que no se conoce es lo que los charlatanes hacen. Y dar vuelta el orden de las palabras porque sí es propio de esa gente.

sábado, 20 de mayo de 2006

with all your power, what would you do?

¿Por qué cresta, cuando uno está apurado, todo lo demás es lento y se confabula para que no llegues a lo que tienes que llegar? Impresora mala, alcanzo a imprimir dos páginas en el ciber del frente para que la mina me diga "uy, sabes que se me acabó la tinta", caminar dos cuadras para encontrar el otro ciber cerrado, subir a la primera micro 1 que veo, no encontrar la plata para pagar y manosearme los bolsillos durante diez cuadras, sentarme y pensar "por qué chucha no tomé un colectivo" tras comprobar que la micro iba a 20 por hora enamorándose de los semáforos en rojo, llegar al centro, encontrar ese ciber grande del Centro Español cerrado, caminar cuadra y media hasta encontrar otro ciber, esperar años a que el hueón colgara el teléfono y me atendiera, cachar que el 486 en el que me instalé no tenía puertos USB y no podía meter el fucking pendrive, cambiarme de computador, alegar porque ahora Windows 98 (no es broma) no me reconocía el pendrive, esperar a que el tipo prendiera y apagara y conectara y desconectara hasta que me lo reconoció, mandar la impresión, "no, sabes que no ha llegado nada", recorrer catorce veces de ida y vuelta el ciber hasta que todo lo que tenía que imprimir llegó al terminal, pagar, alegar porque me cobraron el tiempo ocupado en el computador como si hubiese estado leyendo blogs o algo así de inútil, correr tres cuadras entre puestos de ambulantes, viejas que caminan lento y gente que va pajareando con cara de no entiendo nada, entrar a una librería para que una tortuga humana me vendiera dos sobres, entrar al correo, meter las hojas en sus respectivos sobres, esperar mínimo diez minutos de cola hasta llegar y tirarle encima el sobre de pura rabia a la señora del correo que qué culpa tenía.

Esto es muy barsa. Yo suelo ser un tipo lento. Pero ahora me pongo en el lugar de los neuróticos y los entiendo. Y me da rabia la gente que desperdicia su tiempo y su potencial y esas cosas y, sal de fruta mental, me doy rabia yo mismo. Y llego a conclusiones pavonas como que si todos nos tomáramos de las manos y nos comprometiéramos a hacer las cosas medianamente bien éste sería un mundo mejor y cada quien tendría su espacio y la ciencia y la tecnología avanzarían. Quizás en otras partes lo hacen así y por eso descubren e inventan todo y acá sólo plantamos papas y cortamos árboles para meter la leña en la estufa y contaminar, a ver si así nos damos la ilusión de ciudad neo-industrial llena de progreso.

Ya, este post fue como mucho. Me enojé porque hace frío y quiero estar en Arica.

viernes, 12 de mayo de 2006

el 2010 me avergonzare de esto

Hoy caminaba rumbo al cine cuando saqué la dramática cuenta: llevo nueve meses sabáticos. Tres más y tengo el año. Ese que me quise tomar a los 17, después de salir de cuarto medio, y no me dejaron. Porque para qué, si lo único que vas a hacer es demorarte en tu plan de vida, me dijo alguien. En lo que nadie reparó es en que no había plan de vida.

Siempre he creído que hay que tener una meta y tac-tac, ir sacándola de a poco, y que todo lo que se hace tiene que conducir a esa meta. Así que en eso estoy. Dando pasos enanos. Escribiendo hasta que amanezca, tratando de conseguirme libros prestados o de leer las diez primeras páginas en la Antártica, corrigiendo textos por ahí, preguntando todo lo que no he preguntado en un buen tiempo. Y está bien, así. Se me olvida que voy a cumplir años y se me pasa la paranoia referente a eso. Los números son relativos. No hay edad para hacer ciertas cosas o para cerrar determinados ciclos. Y esa hueá es la excusa más chanta del mundo y lo reconozco y punto aparte.

La cosa es que, cuando uno se toma un año sabático, algún extraño sentido de la responsabilidad te dice que esas cosas se hacen una vez en la vida. Como emborracharse hasta vomitar en puertas de autos ajenos, insultar a un buen amigo que se lo merezca un poco, garabatear a la mamá o destruir algo de la vía pública. Más de una vez es patudez y hasta un poco patético. Es menos que una etapa: lo cumples y ahí queda, para el recuerdo de las cosas-que-hay-que-hacer-por-si-me-muero-mañana. Así que, después de estos meses, supongo que tendré que trabajar como chino para pagarme mi departamento y el colegio de los pendejos y esas cosas. Y no habrá excusa. Ni gente que me recuerde que podría estar "aprovechando el tiempo". Porque ahí el tiempo se me va a esfumar, y sólo cuando uno está aprendiendo cosas está realmente haciendo uso provechoso de las condiciones que existan. Mirando, sacando conclusiones y aplicando la vieja dinámica del ensayo y error. Viviendo, en definitiva. Si se pierde eso, se pierde todo. Y eso es lo que me crea anticuerpos hacia la vida modelo. No tener tiempo para darle una vuelta a todo. Aunque, en teoría, sea una pérdida de -de nuevo- tiempo.

Me largo a ver tele.

martes, 25 de abril de 2006

Estado Z


He tenido una revelación de esas que se tienen, con suerte, tres veces al año.

Quiero ser como Marko Zaror.

O sea, no sé si como él o como su personaje en Kiltro. Kiltro es la peor película chilena que he visto. Y conste que he visto joyas de la altura de XS, la peor talla -que la disfruté un sábado por la noche post-enajenante tarde de jugueteos con Excel en tiempos de tesis-. Es tan mala que llega a ser buena. No me arrepiento de los 1600 pesos gastados porque, demonios, de eso se trata. De que alguien te diga o te proponga cosas desde el otro lado de la pantalla. Impactante: hasta Kiltro te puede enseñar algo.

Kiltro, el personaje, es un Forrest Gump con esteroides que a punta de combos se transforma en el macho alfa de la cuadra. Hasta que llega otro, claro. Kiltro cree estar enamorado de la mina porque es bonita, y va a pegarle al otro pretendiente por amenazar su territorio. Tiene a cuatro tipos beta que lo resguardan, lo siguen y le dan consejos porque es emocionalmente inepto. Y está toda la peli intentando ser el cabrón, dar las mejores patadas y así conseguir a la chica, que lo mira con una mezcla entre ternura y lástima. Para él las cosas son simples: come, caga y se impone peleando. Y termina bien. Tan bien que proseguirá sus aventuras en la i-want-my-fucking-ticket-right-now Kiltro 2.

Lo que pasa es que yo quiero hacer una peli como Kiltro. Una peli que se trate de las estupideces que hacemos los humanos cuando queremos obtener o mantener algo que nos importa-o alguien. Para el caso, da lo mismo-. Lo que sea. Por el motivo que sea. Y haciendo lo que sea. Sea dejar sangrando gente o, qué se yo, conseguir un puesto, tratar de escribir mejor, irse lejos, meterse a un gimnasio, trabajar sesenta horas a la semana. Quiero una peli donde el héroe no sea héroe. Y si hay uno, que esté por atrás, dándole consejos, sabiéndose poder en las sombras y consciente de que es mejor no estar en la primera línea si de cambiar las cosas se trata. Arrancando de la exposición, pero coqueteando con ella. Es que salir de una peli donde las cosas se arreglan a patadas a un mundo que no es muy distinto, frikea un poco. En Kiltro nadie conversa. Y los diálogos son de una ramplonería horrenda. Pero veo más realidad en una película de artes marciales ambientada en Patronato que en, digamos, Fuga. Es que la cosa es simple: eres héroe, o te pones del lado de los estúpidos. Y, me temo, unos se necesitan a los otros para que este mundo funcione. O te salvas o dejas que el imán del abismo te gane. Y nadie puede odiar una historia que se trate de eso. Sea estúpido, héroe, o aspirante a héroe.

viernes, 14 de abril de 2006

cuando miento lo digo de verdad

Damn, estoy aburrido. No me sentía así hace semanas. Anoche me dormí viendo Room Raiders y hoy podría hacer lo mismo viendo Ben Hur, pero no me apetece. Dormí quince horas seguidas. Tomo pisco sour y saco Pringles del envase de forma mecánica, sin ganas. Una a la vez. Mi teléfono está al lado del envase. No suena. Mis únicos mensajes de texto aluden a llamadas perdidas y a promociones de Entel que no me interesa contratar. Más allá hay un envase sin abrir de Duracell AAA, para mi querido Nex. Debajo de él, Dios Patria y Coca Cola y la versión 2004 de Mapcity. Más abajo, la revista del cable y muchas otras revistas. Algunas las compré, las hojeé y nada más. Acumulación de conocimiento, le llamo, para no sentirme tan botando la plata.

Debe ser cierto: soy fome. Tengo a la mitad de mi lista de msn sin admisión. Nada personal con nadie -de hecho, tengo admitida a la gente que no me habla nunca-, es sólo que hoy no ando particularmente comunicativo. Nada que declarar, tal como este post. Mente en remojo. Saludable, tomando en cuenta que a veces pienso demasiado y termino dando la lata o poniéndole "color". Esto de buscarle la décima pata al gato puede traer beneficios, pero son imperceptibles y definitivamente no son extrapersonales. Pero detesto dejar pasar los detalles. Las cosas, la gente, las relaciones, están plagadas de detalles. Hay gente que no los ve o que, demostrando su sanidad mental, los ve pero opta por dejarlos pasar. A mí me obsesionan un poco. Me pregunto si esto me dejará un paso más cerca de la locura. No estoy dispuesto a pasar el resto de mi vida tocando acordeón en la esquina de la Cruz Verde. O como el tipo de Fuga -peli que, aunque es demasiado como del mateo del curso y con recovecos narrativos innecesarios, me impactó- , imposibilitado de dar rienda suelta a su talento. No es que yo crea que lo tenga, pero para algo debo servir. Y admiro a los tipos que transforman sus taras -again, no es que yo las tenga- en algo positivo. Como que la funcionalidad ya no me sirvió para nada.

A propósito de cine, tuve ganas de ir a ver La Sagrada Familia, pero ninguno de los tres cines de esta aldea tuvo la delicadeza de estrenarla. La encontraron poco piadosa, supongo. Tal como con Brokeback Mountain, que la traen cuando ya va a aparecer en dvd, los muy giles.

Acompañé a mi madre al Jumbo a comprar huevos de pascua para sus nietos, mis sobrinos. Le pregunté si habría un nido para mí. Me contestó "mientras vivas en mi casa va a haber un nido con huevos de pascua para ti". Acto seguido, miré la sección libros y me acordé de algo que no tiene nada que ver con libros. It's time to get the fuck out of here.